Un espectáculo trepidante cargado de números que han hecho historia.
Una ronda por las emociones vividas, donde se funde el pasado y el presente, donde se forja el futuro.
Nos sumergimos en un mundo especial, la percepción de los ojos que miran detrás de una nariz de payaso, de la máscara más pequeña.
Un paseo por las creaciones de Tortell Poltrona, en la carpa, catedral del efímero arte del circo, acompañado de la banda de músicos que forma parte de su historia.
Lo volveré a intentar. Los números de payasos son poemas visuales que se construyen con la complicidad del público, nunca están terminados, pero cada espectáculo da a la tuerca un nuevo giro y poco a poco, con el tiempo la rosca se hace más sabrosa.
Números que ya no hacía, algunos que siempre hago y otros que todavía no he hecho y quiero hacer.
Hace 35 años que lo pruebo cada día, lo volveré a intentar: ser un payaso.
El Circo que me gusta es poesía
El Circo que me gusta es alegría”
Tortell Poltrona
